La videoinstrucción y la utilización de maniquíes para la difusión formativa de las técnicas de resucitación

- El modelo de cursos cortos con videoinstrucción y utilización de maniquíes es de gran utilidad para la difusión de las técnicas de resucitación.

- Es necesario potenciar la formación en reanimación de todos los ciudadanos y que ésta se inicie en las escuelas y en los institutos.

Desde su aparición hace más de 50 años, la ciencia de la resucitación se encuentra estrechamente ligada a la formación y enseñanza de las técnicas que científicamente se han demostrado útiles para tratar la parada cardiaca. A principios de los años sesenta se describieron el masaje cardiaco y la respiración boca a boca, y poco después se presentó el primer maniquí con el que practicar esas técnicas y facilitar la enseñanza de los reanimadores. Desde entonces, la formación en técnicas de resucitación ha sido una actividad en continuo crecimiento, y en la actualidad son miles las personas que acuden cada año a cursos sobre estas técnicas. El modelo basado en la utilización de instructores y maniquíes de baja fidelidad sigue siendo un elemento básico y fundamental en la formación. La formación en resucitación se basa en la adquisición de conocimientos relativos a la parada cardiaca y, sobre todo, en la adquisición de habilidades psicomotoras que permitan a los alumnos conseguir el entrenamiento adecuado para poder actuar en caso de tener que convertirse en reanimadores reales ante una parada cardiaca.

La evaluación de las habilidades adquiridas es un elemento primordial de la formación; garantiza que los alumnos han interiorizado de forma adecuada las enseñanzas recibidas, comprobando su capacidad para aplicarlas en la práctica en caso necesario. La evaluación fortalece la retención de las habilidades. La formación mediante la evaluación del desempeño es una técnica que debe implantarse en todas aquellas áreas donde se presenten casos de parada cardiaca y el equipo de profesionales sanitarios haya intervenido. La simulación parece situarse como la técnica actual y futura para la formación en resucitación. En cambio, la evaluación de los conocimientos mediante tests escritos con respuestas múltiples no ha demostrado tener una relación directa con la adquisición de habilidades por parte de los alumnos que se están formando en esta materia.

Pueden requerir entrenamiento en resucitación desde un ciudadano lego hasta aquellos profesionales no sanitarios pero con un puesto de trabajo que precise este tipo de intervenciones (guardias de seguridad o protección civil) y, por supuesto, los profesionales sanitarios, tanto si trabajan en el ámbito comunitario como si lo hacen en los servicios de emergencias, las áreas generales del hospital y, sobre todo, en las de atención a pacientes críticos. La formación en resucitación de nivel avanzado generalmente corresponde a los reanimadores de servicios sanitarios. Los conocimientos que deben poseer estos profesionales han de ajustarse a las necesidades individuales de cada caso, dependiendo de los pacientes a los que atiendan y del papel que dentro del sistema sanitario ocupen en relación con la respuesta ante una parada cardiaca. En el caso del soporte vital avanzado parece demostrado que, independientemente de las técnicas y los conocimientos aprendidos, una parte importante de la formación para conseguir una mejora en la supervivencia de las víctimas es un conocimiento adecuado del trabajo en equipo y el desarrollo de entrenamiento en técnicas de liderazgo. Parece conveniente liberalizar la utilización de los desfibriladores externos automáticos y reducir las exigencias formativas en soporte vital básico y desfibrilación externa para aquellos profesionales no sanitarios que puedan utilizarlos. Los autores concluyen que la formación sanitaria debe mejorarse en las escuelas de medicina y enfermería durante el pregrado; es necesario que los profesionales sanitarios reciban una formación acorde con sus necesidades, así como potenciar el desarrollo de habilidades no técnicas, como el liderazgo y el trabajo en equipo. Finalmente, la investigación sobre formación en resucitación debe ser considerada un claro ejemplo de ciencia translacional, en la que estudios rigurosos de adquisición de habilidades con medición de resultados trasladen éstas al entorno clínico, para analizar su repercusión sobre la atención de los pacientes.

López JB, Martín H, Pérez JL, Molina R, Herrero P. Novedades en métodos formativos en resucitación. Rev Med Intensiva. 2011; 35(7): 433-441.

Valora este artículo
(2 votos)
La videoinstrucción y la utilización de maniquíes para la difusión formativa de las técnicas de resucitación - 5.0 out of 5 based on 2 votes

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más
información

 

 

Comunidad