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Factores pronósticos en el ictus

- El ictus constituye la primera causa de invalidez permanente en adultos.

- El 90% de los pacientes sufren secuelas.

 - La pérdida funcional tiende a la mejoría durante los primeros 6 meses

En nuestro país, el ictus constituye la primera causa de invalidez permanente en adultos, lo que supone unos costes sanitarios muy elevados. El 90% de los pacientes sufren secuelas; el 30% son incapaces de realizar las actividades de la vida diaria de forma independiente y requieren cuidador, y el 20% no pueden caminar solos. Son escasos los estudios realizados en la población española sobre el comportamiento de la funcionalidad tras un ictus. Por este motivo, los autores de este estudio se propusieron analizar la situación funcional de los pacientes que han sufrido un ictus, desde el momento agudo hasta la fase crónica, y los factores que influyen en el cambio funcional.

Para ello realizaron un estudio prospectivo, longitudinal y observacional, en el que incluyeron a 61 pacientes con el diagnóstico de ictus ingresados en un hospital de agudos. Todos los pacientes fueron evaluados por un médico especialista en rehabilitación a los 4-7 días (fase aguda), a los 6 meses (fase subaguda) y a los 3 años (fase crónica) del ictus. Se recogieron las siguientes variables en cada uno de los momentos evolutivos: datos de filiación, características del ictus, déficit inicial medido mediante la escala NIHSS, la funcionalidad medida mediante la escala modificada de Rankin y el índice de Barthel, la capacidad de marcha, la necesidad de tratamiento rehabilitador y el tratamiento de rehabilitación recibido, así como la necesidad de cuidador y el lugar de residencia. Se analizó la evolución funcional comparando el cambio del valor en las escalas de Rankin modificada y el índice de Barthel mediante la prueba de Wilcoxon. El análisis de los factores que influían en el cambio funcional se llevó a cabo con las tablas de contingencia para variables cualitativas, la prueba de la t para variables cuantitativas con distribución normal y pruebas no paramétricas para las variables con distribución no normal.

De los 61 pacientes seleccionados, completaron el seguimiento 57. El 65,6% de la muestra analizada eran varones, con una edad media de 72,44 años. Antes del ictus, un 32% de los pacientes tenían antecedentes de accidente vascular transitorio y un 79% presentaban una puntuación en la escala de Rankin de 0 o 1. En el 90% de los pacientes la etiología del ictus fue isquémica; la puntuación media en la escala NIHSS en el momento agudo fue de 7,5. El 60% de los pacientes presentaban un déficit motor, el 49% un déficit sensitivo y el 47% una alteración de la comunicación. La mortalidad global durante los 3 años de seguimiento fue del 30%. El porcentaje más elevado de fallecimientos correspondió al ingreso hospitalario.

Tras el análisis de las variables recogidas, los factores que influyeron de forma significativa con la mejora funcional de la escala de Rankin fueron los siguientes: el valor previo de este índice (los pacientes con mejor situación funcional previa al ictus presentaban una mejor evolución); la puntuación en la escala NIHSS en el momento agudo (los pacientes con valores más bajos tendieron a la estabilidad funcional y los que tenían unos valores intermedios presentaron una mejoría más notable); la presencia de déficit motor, sensitivo o de comunicación (los pacientes que no tenían déficit se mantenían estables y los que sí los tenían presentaban un mayor progreso funcional). En cuanto a la rehabilitación, de los pacientes a quienes se prescribió tratamiento de rehabilitación, los que lo realizaron mejoraron más, de forma significativa según la escala de Rankin y no significativa según el índice de Barthel.

Con estos resultados los autores concluyen que, tras sufrir un ictus, se produce una pérdida funcional que tiende a la mejoría durante los primeros 6 meses; transcurrido este periodo, no se detectan cambios significativos. La funcionalidad previa, la puntuación NIHSS en el momento agudo y el tratamiento rehabilitador recomendado por un experto se relacionan con una mejor evolución funcional.

Durà Mata MJ, Molleda Marzo M, García Almazán C, Mallol Badellino J, Calderón Padilla V. Factores pronósticos en el ictus. De la fase aguda a los tres años. Rehabilitación. 2011; 45: 18-23.

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