publicidad


¿Es mejor controlar la presión arterial durante el sueño?

  • La media de la presión arterial durante el sueño es un marcador significativo e independiente de morbimortalidad cardiovascular.
  • La reducción del riesgo cardiovascular en pacientes hipertensos se asocia a la disminución progresiva, debido al tratamiento, de la media de la presión arterial ambulatoria durante el sueño.
  • La ingestión de antihipertensivos en dosis única al acostarse, especialmente de los que bloquean el sistema renina-angiotensina, mejora el control de la presión arterial ambulatoria durante el sueño y aumenta la supervivencia sin episodios cardiovasculares.

Habitualmente el diagnóstico de hipertensión arterial se basa en los valores de presión arterial obtenidos en consulta clínica. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que la media de la presión arterial durante el sueño es un mejor marcador pronóstico de riesgo cardiovascular que la presión arterial clínica, que las medias tensionales en vigilia o que la presión ambulatoria de 24 horas, tanto para pacientes hipertensos como normotensos.

Estos resultados que comentan los autores derivan de estudios basados en un único registro de Monitorización Ambulatoria de Presión Arterial (MAPA) de los participantes, por lo que no se ha evaluado la posible modificación del riesgo cardiovascular asociado a la reducción de la presión arterial durante el sueño. Los resultados del estudio Monitorización Ambulatoria para Predicción de Eventos Cardiovasculares (MAPEC), donde se aleatorizó a los participantes en función de la hora de administración de la medicación antihipertensiva, y evaluados durante 5,6 años de seguimiento mediante monitorización ambulatoria de 48 horas, corroboró que la media en periodo de descanso de la presión arterial sistólica es un predictor significativo e independiente de episodios cardiovasculares y, además, documentó una disminución del 17% de riesgo cardiovascular por cada 5 mmHg de reducción de la media de descenso de la presión arterial sistólica, independientemente de los cambios en la presión arterial clínica o en la media de actividad calculada por monitorización. Los pacientes tratados al acostarse tuvieron un riesgo menor de episodios cardiovasculares que los tratados al levantarse. Sin embargo, habría que tener cierta cautela en pacientes hipertensos con glaucoma debido a la posible relación entre la presión arterial durante el sueño y la progresión de daño en campos visuales y de daño isquémico en el nervio óptico en estos pacientes.

Uno de los mecanismos etiológicos causantes del glaucoma primario de ángulo abierto, según los autores, podría estar en relación con la presión de perfusión ocular. Varios estudios epidemiológicos, aunque limitados por el bajo número de sujetos evaluados, que desarrollaron glaucoma de ángulo abierto concluyeron que la hipertensión podría ser un posible factor de riesgo para el desarrollo y progresión del glaucoma. La relación entre el patrón circadiano de la presión arterial y el glaucoma tampoco está exenta de controversia. Algunos estudios, continúan comentando los autores, parecen indicar que las variaciones en la presión arterial nocturna podría ser un factor de riesgo, pero sus resultados no son concluyentes. Se ha especulado que la hipotensión nocturna podría ser un factor de progresión de daño en pacientes con glaucoma.

Según los autores, aunque las guías para diagnóstico y tratamiento de la hipertensión no definen “hipotensión nocturna”, diversos autores han utilizado umbrales específicos de la presión arterial media para establecer la presencia de episodios de hipotensión nocturna. Así, una presión arterial media <50 mmHg se podría considerar baja, al ser el umbral inferior de autorregulación cerebral en personas sanas, aunque una presión arterial media <70 mmHg representa el umbral de autorregulación cerebral en pacientes hipertensos.

Los autores comentan que en el estudio de Krasinska en el que se estudiaron los efectos de la hora de la ingesta de la medicación antihipertensiva, se dividió a 88 pacientes hipertensos, de forma no aleatoria, a recibir toda la medicación por la mañana o a recibir parte de la medicación por la noche y el resto por la mañana. A los 6 meses, los pacientes que recibían la medicación por la noche y por la mañana mostraron menor presión de perfusión ocular durante la noche, mayor pérdida de campos visuales y menor amplitud de potenciales evocados que los que recibían toda la medicación por la mañana, aunque estos datos hay que tomarlos con cautela y no proporcionan evidencia de que sea mejor o peor el tratamiento al acostarse en pacientes hipertensos con glaucoma. Como conclusión, añaden los autores, con el tratamiento al acostarse se redujo el riesgo de oclusión de la arteria retiniana en un 79% y el de retinopatía diabética en un 92%. Estos resultados documentan las ventajas de la utilización de la monitorización ambulatoria de la presión arterial en la valoración del riesgo, así como de la cronoterapia en la disminución de dicho riesgo. Finalmente, serviría además en los pacientes con glaucoma como método de valoración clínica y determinación objetiva de la ausencia de hipotensión nocturna.

Hermida C, Ayala D. Presión Arterial ambulatoria, cronoterapia de la hipertensión y glaucoma. Med Clin (Barc). 2016; 146(1): 30-34.

Valora este artículo
(3 votos)
¿Es mejor controlar la presión arterial durante el sueño? - 3.3 out of 5 based on 3 votes

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

Comunidad