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«IL28B», un antes y un después en la hepatitis C

- La asociación entre las variaciones genéticas del gen IL28B y el aclaramiento del virus de la hepatitis C está claramente establecida.

- En pacientes infectados por el genotipo 1 del virus de la hepatitis C, es el polimorfismo genético de IL28B el que predice una respuesta virológica sostenida.

La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) representa un problema de salud importante en los países occidentales, con unas tasas de infección crónica que se sitúan en el 1,5-3%. El tratamiento actual de la infección, con la combinación de interferón pegilado (IFN-P) y ribavirina (R), consigue la curación en el 50% de los pacientes infectados por el genotipo 1 del VHC, que es el tipo de infección más frecuente, ya que corresponde a alrededor del 75% de los casos. En estos pacientes se han definido factores pronóstico de respuesta virológica sostenida (RVS) al tratamiento combinado de IFN-P y R: una respuesta virológica rápida (ARN del VHC indetectable en la semana 4 de tratamiento), una carga viral baja (ARN-VHC <600.000 UI/mL), raza no negra y ausencia de fibrosis avanzada o de resistencia a la insulina.

Por otra parte, se sabe desde hace tiempo que son las variaciones genéticas las que explican las diferencias en las tasas de respuesta al tratamiento antiviral basado en el interferón. En este sentido, los polimorfismos de los nucleótidos en la región IL28B del cromosoma 19 (CC, TT o CT) predicen la respuesta al tratamiento antiviral, lo que es sumamente importante en la infección por el genotipo 1 del VHC. La RVS es muy superior en los pacientes homocigotos CC de la región IL28B, un 30% de la población de raza caucásica, siendo del 86% en los pacientes con genotipo 1 que reciben un tratamiento combinado de IFN-P más R, frente al 36% de los pacientes TT y al 43% de los que son heterocigotos CT. A la vista de estos datos, el genotipo de la región IL28B es el principal factor pronóstico de respuesta antes del tratamiento, lo que permite efectuar una mejor selección de los pacientes y acortar la duración del tratamiento en los casos con una respuesta más favorable.

Esta asociación también se mantiene con la triple terapia, donde se añaden fármacos con actividad antiviral directa (AAD), boceprevir o telaprevir. La inclusión de los fármacos AAD permite una mayor tasa de curación de los pacientes con hepatitis crónica VHC genotipo 1, aunque con un mayor coste y un mayor riesgo de complicaciones.

Jensen DM, S Pol S. IL28B genetic polymorphism testing in the era of direct acting antivirals therapy for chronic hepatitis C: ten years too late? Liver International 2011. Doi:10.111/j.1478-3231.2011.02712.x

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