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Prótesis esofágica y hemorragia por varices

- La hemorragia por varices esofágicas es una complicación potencialmente mortal en los pacientes con cirrosis

- Las prótesis metálicas recubiertas autoexpandibles son una alternativa a los balones de Sengstaken-Blakemore en los pacientes con fracaso del tratamiento combinado

La hemorragia por varices esofágicas es una complicación grave en los pacientes con hipertensión portal, cuya mortalidad ha mejorado de forma muy notoria en los últimos 20 años: desde el 42% de hace dos décadas hasta el 15% actual. Los factores pronóstico están claramente establecidos: magnitud de la hemorragia (fracaso en el control de la hemorragia o resangrado precoz), grado de disfunción hepática (Child-Pugh C o puntuación MELD ≥18) y aparición de complicaciones (insuficiencia renal aguda, infección bacteriana, deterioro agudo de la función hepática).

El tratamiento inicial es doble: administración precoz de fármacos vasoactivos (terlipresina o somatostatina) en combinación con tratamiento endoscópico, esclerosis o ligadura con bandas elásticas. El tratamiento fracasa en un 10-20% de estos pacientes, ya sea por no controlar la hemorragia o por una recidiva precoz. Para intentar reducir la tasa de mortalidad en estos casos, se pueden utilizar otras técnicas más agresivas.

En este sentido, la implantación precoz de una derivación percutánea portosistémica intrahepática, mediante prótesis cubiertas, en los pacientes de riesgo elevado, reduce de forma notoria la mortalidad al cabo de un año, aunque conlleva una elevada mortalidad (25-60%) debido al gran deterioro clínico de estos pacientes y a que siempre no es posible aplicar esta técnica en las primeras 24 horas de su indicación. Es en estos casos se puede intentar un segundo tratamiento endoscópico u optar por un taponamiento con balón durante un periodo no superior a 24 horas, como puente hacia un tratamiento definitivo, aunque con un riesgo significativo de complicaciones. Ante esta situación se han desarrollado prótesis metálicas expandibles recubiertas (SX-Ella Danis), que permiten un tratamiento puente más prolongado, de unos 7 días. Este tratamiento ha demostrado ser mucho más seguro y eficaz, al conseguir una tasa de supervivencia del 74% al cabo de un mes de la aparición de la hemorragia.

Escorsell A, Bosch J. Self-expandable metal stents in the treatment of acute esophageal variceal bleeding. Gastroenterol Res Pract. 2011; 2011: 910986, doi:10.1155/2011/910986.

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