alfasigma-7dm


Tema 4. Disfunciones sexuales: Detección, enfoque y tratamiento

F. Molero Rodríguez
Directora del Institut de Sexologia de Barcelona y del Instituto Iberoamericano de Sexología. Coordinadora del máster de sexología clínica y salud sexual de la Universidad de Barcelona

Objetivos de aprendizaje

  • Sensibilizar al profesional para que realice un papel proactivo en la detección de pacientes con disfunciones sexuales, así como favorecer que éstos puedan consultar sobre cuestiones relacionadas con la sexualidad.
  • Ofrecer al profesional métodos terapéuticos para que sea capaz de dar una respuesta eficaz a las demandas de sus pacientes sobre disfunciones o problemas sexuales.

Las demandas sobre sexualidad son cada vez más frecuentes. Este hecho ha sido facilitado por los cambios socioculturales que se han producido en las últimas décadas. La liberación de las costumbres sexuales, una mayor aceptación social respecto al placer y la incorporación de los derechos sexuales a los derechos humanos han cambiado el panorama sexual de las personas, permitiéndoles ser más conscientes de su sexualidad.

El bienestar sexual se ha convertido en una búsqueda deseable en todas las edades. Socialmente se va reconociendo que la función sexual saludable y satisfactoria puede extenderse a través de todo el ciclo de la vida y que el funcionamiento sexual adecuado es un componente imprescindible para la satisfacción y el bienestar sexual.

Los problemas sexuales son muy frecuentes en las mujeres. Aproximadamente el 40% de las mujeres americanas presenta problemas sexuales y, de ellas, el 12% asocia malestar personal e interferencia negativa en sus relaciones personales.

En el caso de los hombres, la disfunción eréctil, la disminución de la libido o los problemas eyaculatorios van aumentando a medida que avanza la edad. En el 31% de los hombres de 18-59 años de edad se ha encontrado algún deterioro de la función sexual.

La importancia de estos datos refleja la necesidad de abordar estos problemas. Por ello, los profesionales de la salud han de realizar un esfuerzo para atender y promocionar la salud sexual de sus pacientes, convirtiendo la información y la orientación sexual en objetivos de la práctica asistencial.


¿El médico debe abordar los problemas sexuales de sus pacientes?

CURSO TEMA 4 tab 1El consenso en la comunidad científica está claro: la prevención y la promoción de la salud sexual deben ser objetivos básicos de los profesionales de la salud, y la salud sexual debe ser abordada en las consultas médicas, otorgando un papel proactivo al profesional. Los problemas sexuales son problemas de salud.

  • Actualmente no se puede hablar de salud y bienestar sin incluir la salud sexual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el concepto de salud sexual como un acercamiento positivo e integral a la sexualidad humana, cuyo propósito debe ser mejorar la vida y las relaciones personales, analizando y respondiendo a las necesidades de hombres y mujeres en materia de sexualidad, y no sólo en el asesoramiento y el cuidado relacionado con la reproducción y las infecciones de transmisión sexual. La salud sexual es el conjunto de acciones en el marco de la salud general, dirigidas a promover y conseguir que las personas puedan expresar y disfrutar libremente su sexualidad sin dolor ni malestar, de una manera individual o compartida. Para conseguirlo es necesario un entorno que respete y reconozca los derechos sexuales, que son derechos humanos universales.
  • Disfunciones sexuales y comorbilidad. La salud sexual esta intrínsecamente ligada a la salud física y mental. Los problemas sexuales pueden ser síntomas centinela de patologías ocultas y también marcadores de la evolución de dichos trastornos. Por otro lado, la detección y el enfoque de las disfunciones sexuales facilitan el seguimiento terapéutico y la adscripción al tratamiento farmacológico de otras enfermedades comunes, lo que permite valorar las patologías asociadas (tabla 1).

 

¿Con qué dificultades se encuentra el profesional para atender estas demandas?

Falta de formación específica
Los profesionales necesitan comprender mejor los problemas sexuales. No es necesario ser terapeuta sexual para dar respuesta a un problema sexual. Es necesario tener conocimientos sobre información sexual científica y habilidades terapéuticas.

Dificultades para la entrevista clínica

  • Para preguntar. El profesional no formado se siente inseguro para comunicarse con el paciente sobre un tema sexual. El tipo de preguntas que debe hacer, el lenguaje a utilizar, el pensamiento de que se está inmiscuyendo en la privacidad del paciente son algunos elementos comunes que dificultan la comunicación. Para establecer una comunicación adecuada es necesario que el profesional haya adquirido una actitud positiva y saludable frente a la sexualidad, sepa escuchar sin prejuicios, aprovechar las oportunidades para realizar las preguntas adecuadas, utilizar un lenguaje sencillo y crear una atmósfera de confianza. Una manera de favorecer que el paciente consulte es que en la anamnesis general se incluyan preguntas estándares que valoren las dificultades sexuales y de intimidad.
  • Tiempo en consulta. Es cierto que los médicos de familia disponen de un escaso tiempo de consulta, pero la continuidad de la atención al paciente que caracteriza la atención primaria favorece la relación de confianza médico-paciente.
  • Desinformación y vergüenza del paciente para consultar.

¿Qué ayuda al profesional?
Normalizar la anamnesis sobre sexualidad, estar dispuesto a escuchar sin prejuicios, sin emitir juicios de valor y recurriendo a la asertividad para vencer las resistencias, tener sentido de la oportunidad, ayudar a relacionar la disfunción sexual con una enfermedad o fármaco, promover un espacio íntimo y libre de interrupciones por parte de otros profesionales, preservar la confidencialidad del encuentro y tener empatía. La coherencia del comportamiento del médico durante su interacción con el paciente será un refuerzo importante para que éste pueda hablar con él.

¿Qué disfunciones sexuales son habituales?
Se consideran disfunciones sexuales los trastornos relacionados con las fases de la respuesta sexual, que son recurrentes y persistentes y causan angustia personal o dificultades interpersonales. El diagnóstico se basa en los criterios formulados en el DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), expresados en la tabla 2.

CURSO TEMA 4 tab 2

CURSO TEMA 4 tab 2 continuacion


¿Cuáles son las disfunciones sexuales masculinas más frecuentes en nuestras consultas?

Disfunción eréctil
Es la más frecuente. Se define como la incapacidad persistente o recurrente para conseguir una erección suficiente para realizar un acto sexual satisfactorio. El estudio de prevalencia de referencia en España la estima en un 18,9% en los hombres de 25-70 años y va aumentando con la edad.

La etiología es multifactorial. Los factores orgánicos son los más importantes en el hombre maduro, aunque siempre se ha de valorar el factor psicógeno, al contrario del hombre joven, en el que los factores psicológicos son los fundamentales (tablas 3 y 4).

CURSO TEMA 4 tab 3La disfunción eréctil es una pieza clave para investigar otras enfermedades. Se considera que es una disfunción del endotelio y un marcador precoz de complicaciones cardiovasculares futuras.

Evaluación diagnóstica
La evaluación comienza con la anamnesis, para valorar los factores de riesgo y las comorbilidades, y el examen físico, centrado en los síntomas genitourinarios, endocrinos, vasculares y neurológicos (figura 1). Ayudan en su evaluación los cuestionarios validados, como el índice internacional de la función eréctil (IIEF) y el IIEF-5 (también conocido como el SHIM; disponible en: http://www.aeu.es/PDF/IIEF.pdf y http://www.andro.cl/disfuncion_erectil.pdf).

Los análisis de sangre se realizarán en función de los factores de riesgo. La inyección intracavernosa de prostaglandinas se puede utilizar también para el diagnóstico, pero no es concluyente y se necesitan otros estudios, como la ecografía Doppler de las arterias peneanas o la angiografía de arterias profundas del pene, sobre todo si hay sospecha de obstrucción o fuga venosa.

Tratamiento
El enfoque terapéutico ha de ser integrador y, siempre que sea posible, debe incluir a la pareja del paciente. Se basa en la información al paciente sobre la patología y sus consecuencias, las pautas para modificar los factores de riesgo y la intervención terapéutica escalonada. La terapia más eficaz es la de tipo mixto, que integra la psicosexual y la farmacológica (tabla 5).

Los fármacos de elección son los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE5), como sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo y avanafilo). La eficacia de estos fármacos es muy similar, por lo que la elección dependerá de las preferencias del paciente en cuanto a sus necesidades. El tratamiento puede ser a demanda y de pauta continua. Están totalmente contraindicados en pacientes que toman nitratos de manera continua o intermitente. El nivel de testosterona asociada con la disfunción eréctil es incierto.

A pesar de la eficacia de los tratamientos farmacológicos, se producen bastantes abandonos: las falsas expectativas y la actitud de la pareja se encuentran entre las causas más probables.

Eyaculación precoz y otros trastornos del orgasmo
Es el trastorno sexual más frecuente del orgasmo masculino. Se define en función de tres criterios esenciales: breve latencia eyaculatoria, pérdida de control y trastornos psicológicos en el paciente o pareja.

CURSO TEMA 4 tab 4La prevalencia se sitúa en un 15-40% según el estudio PEPA (The Premature Ejaculation Prevalence and Attitudes). Los factores culturales son determinantes en la vivencia del malestar. En el 30% de los casos se asocia a disfunción eréctil.

La etiología es multifactorial. Entre los factores orgánicos hay diferentes teorías: mayor sensibilidad en el pene, aumento de la excitabilidad de los centros medulares que regulan la eyaculación, hiperexcitabilidad del reflejo bulbocavernoso o un bajo umbral sensorial del nervio dorsal del pene, alteraciones en los receptores de serotonina, alteraciones prostáticas y algunos fármacos. Se apunta también a una cierta predisposición familiar.

Entre los factores psicológicos más relevantes se hallan el condicionamiento de la respuesta eyaculatoria debido a experiencias desagradables, un desconocimiento por parte del hombre de su respuesta sexual desde el punto de vista fisiológico y sensual, la falta de información veraz sobre la sexualidad, algunos rasgos de personalidad ansiosa o ansiedad ante los encuentros sexuales.

Evaluación diagnóstica
La historia clínica es el método más importante para evaluarla. El paciente se suele definir como tal. Es importante interrogarle acerca de la intensidad de la situación en la que le ocurre, las estrategias de autocontrol, etc. La exploración física orientada tiene una relevancia secundaria: tacto rectal, reflejos anal y bulbocavernoso y sedimento de orina y cultivos, si hay sospecha de infección.

Los autorregistros son de utilidad; un tiempo lento masturbatorio y rápido en el coito orientan a factores fundamentalmente psicógenos. El único cuestionario validado en España es el test de aptitud eyaculatoria (TAE), disponible en:https://www.researchgate.net/publication/282323413_Validacion_del_Test_de_Aptitud_Eyaculatoria

Tratamiento
El tratamiento psicosexual, en combinación con el farmacológico, parece ser el más eficaz. La terapia psicosexual está orientada a la autoconfianza sexual, la latencia eyaculatoria y la comunicación con la pareja. Existen diferentes modelos terapéuticos: técnica stop-start de Semans (1956) y de Kaplan (1974), Functional-sexological treatment (Carufel y Trudel, 2006) y el modelo combinado del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología (2010).

La dapoxetina (30-60 mg) es el único fármaco con la indicación terapéutica. Se toma a demanda, de 1 a 3 horas antes del coito. Los efectos secundarios son leves y escasos: náuseas, cefaleas, diarreas o mareo. Otras opciones terapéuticas son: paroxetina (10-40 mg/día), sertralina (50-200 mg/día), fluoxetina (20-40 mg/día), citalopram (20-40 mg/día), tramadol o anestésicos locales. Los IPDE5 también pueden ser eficaces para el tratamiento si coexiste con una disfunción eréctil.

CURSO TEMA 4 fig 1

CURSO TEMA 4 tab 5

Eyaculación retardada
Ausencia o retraso de la eyaculación y el orgasmo tras una fase de excitación sexual que se considera adecuada, teniendo en cuenta el tipo de estimulación, la intensidad y la duración. Esta situación se produce en la mayoría de las relaciones sexuales del hombre.

Entre los factores etiológicos orgánicos encontramos problemas urológicos, lesiones tumorales, traumatismos o intervenciones quirúrgicas. También algunos tratamientos farmacológicos, como los antidepresivos y antipsicóticos, y el consumo de alcohol y drogas en general. Los factores psicológicos pueden ser muy variados y son los más frecuentes. El tratamiento más eficaz es el psicosexual.

Eyaculación retrógrada
El hombre no tiene una eyaculación visible, pero presenta una sensación de orgasmo. El semen no sale por la uretra, sino que se dirige a la vejiga de la orina y se expulsa con la micción. Es un trastorno que aparece en pacientes que se han sometido a una prostatectomía. La ausencia de eyaculación visible no tiene por qué afectar a las fases de la respuesta sexual ni a la satisfacción sexual.

Trastorno del deseo sexual hipoactivo en el varón
Se define como la ausencia o reducción persistente o recurrente de fantasías o pensamientos sexuales eróticos y deseo de actividad sexual. La prevalencia se estima en un 5-15%. Aumenta con la edad y, con frecuencia, se acompaña a otros trastornos sexuales.

Su etiología es multifactorial: medicamentos (inhibidores selectivos de la receptación de serotonina, antiandrógenos, inhibidores de la 5-alfa reductasa, analgésicos opioides), alcoholismo, depresión, fatiga, drogas recreativas, problemas de pareja, otras disfunciones sexuales (miedo al fracaso), enfermedades sistémicas y deficiencia de testosterona.

Tratamiento
La mayoría de estas afecciones son potencialmente tratables, por lo que es importante disponer de un buen historial médico, realizar un examen cuidadoso y obtener estudios de laboratorio pertinentes para determinar si alguno de ellos está presente.

El reemplazo de testosterona se realizará en hombres con hipogonadismo; los resultados mejoran si se administra con un IPDE5.


¿Cuáles son las disfunciones sexuales femeninas más frecuentes en nuestras consultas?

Aproximadamente el 40% de las mujeres tienen problemas sexuales, y al 12% de ellas les genera malestar. Para poder evaluarlos y tratarlos adecuadamente, es importante conocer el ciclo de la respuesta sexual normal. No todas las mujeres inician la respuesta sexual con deseo. Para muchas mujeres esta secuencia puede variar y superponerse, e incluso alguna fase puede estar ausente en algunos encuentros sin que ello signifique insatisfacción sexual. La proximidad emocional o la satisfacción con la experiencia son potentes motivadores sexuales. En la figura 2 se representa la respuesta sexual femenina según Basson.
La etiología es multifactorial. Destacan la mala percepción de la salud, algunos problemas hormonales, sobre todo cuando producen malestar y dispareunia, y la calidad de la relación de pareja.

Respecto al diagnóstico, la evaluación comienza con una cuidadosa historia clínica que permita identificar los posibles factores etiológicos y evaluar los problemas psicosexuales. Para establecer el diagnóstico puede ayudar el cuestionario índice de función sexual femenina (FSFI) (disponible en: http://www.fsfi-questionnaire.com/FSFI%20questionnaire2000.pdf).

CURSO TEMA 4 fig 2El examen físico es fundamental. Se requiere una exploración ginecológica para evaluar no sólo los problemas relacionados con el dolor, sino posibles prolapsos, hipertonías musculares, alteraciones del flujo genital o cualquier otra patología asociada.

Otras pruebas, como el análisis de sangre (hemograma, TSH, prolactina, etc.), los cultivos o las ecografías, se deben realizar sólo cuando hay una sospecha fundamentada.

El tratamiento es complejo. Debe cen­trarse en las intervenciones que optimicen la salud, el bienestar y la rela­ción con la pareja, ya que los predictores de la satisfacción sexual son la salud física y mental y la calidad de la relación con la pareja. Las posibles patologías y fármacos que puedan alterar la función sexual deben ser evaluados y tratados. La terapia psicosexual es el tratamiento más eficaz para las disfunciones sexuales femeninas

Trastorno del interés y de la excitación sexual
A pesar de la clasificación del DSM-5, las mujeres suelen consultar debido a un bajo deseo sexual. La prevalencia oscila en un 26-43%.

La etiología es multifactorial. Entre los factores orgánicos, la depresión y los tratamientos antidepresivos son lo que más influyen, pero también los problemas hormonales y las enfermedades crónicas, como la fibromialgia, el cáncer, etc. Respecto a los factores psicológicos, se encuentran los problemas de relación con la pareja, el estrés, los estados de desmotivación y baja autoestima, el aprendizaje no adecuado de habilidades eróticas y sexuales, etc.

Tratamiento
El más eficaz es la terapia psicosexual. Las terapias farmacológicas tienen una eficacia limitada. La flibanserina es el único fármaco aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) con la indicación de trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres premenopáusicas. Presenta una acción central que actúa aumentando en algunas áreas cerebrales la dopamina y la norepinefrina, produciendo una disminución transitoria de serotonina. Necesita dosificación diaria y los resultados son moderados.

En mujeres posmenopáusicas con síntomas climatéricos, los tratamientos con terapia hormonal, como la tibolona, los combinados de estrógenos y progestágenos o, en algunos casos, con testosterona pueden ser de utilidad, aunque se ha de consensuar con la paciente la relación riesgo-beneficio de los tratamientos hormonales. El bupropión puede ser eficaz para la disfunción sexual en mujeres con o sin depresión asociada. Hay otros productos que, sin disponer de evidencia científica, pueden ayudar y reforzar la terapia sexual: maca andina, L-arginina, ginkgo biloba...

Trastorno del dolor genital-pélvico y de penetración
Incluye las antiguas categorías de vaginismo y dispareunia.
El dolor durante el coito puede ser vulvovaginal o pélvico, como es el caso de los miomas, algunos miomas de gran tamaño, antecedentes de intervenciones quirúrgicas, algunos miomas grandes, endometriosis, prolapsos uterinos, vesicales o rectales, asociados o no a incontinencia, etc.

La dispareunia es una de las causas más importantes de evitación de las relaciones sexuales y aparición de otras disfunciones sexuales secundarias.
El vaginismo es un trastorno fóbico, que impide el coito al producirse la contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina. Requiere siempre tratamiento psicosexual.

Tratamiento
El tratamiento inicial, y muchas veces concluyente, consiste en mantener la vulva y la vagina en las mejores condiciones posibles. Para ello, se aconseja aplicar un estrógeno vaginal, en forma de óvulos o crema, 2 veces a la semana, preferiblemente por la noche, y como mantenimiento un hidratante diario y un lubricante cuando se realice la actividad sexual. Si después de realizar los tratamientos necesarios para eliminar o disminuir las causas orgánicas que producen el dolor éste continúa, se ha de comenzar con terapia psicosexual.

Trastorno del orgasmo
El trastorno del orgasmo se produce cuando la mujer no consigue un orgasmo o presenta una marcada reducción de la intensidad de las sensaciones orgásmicas después de una fase de una excitación sexual normal, con cualquier tipo de estimulación. La prevalencia es muy variable, del 18 al 40%.

Entre las causas más frecuentes, se observan las siguientes: malas relaciones de pareja, estrés, acontecimientos traumáticos, enfermedades (lesiones medulares, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, diabetes mellitus e hipertensión, hipotiroidismos, enfermedades psiquiátricas...), tratamientos farmacológicos (antidepresivos, ansiolíticos...), y consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas.

En la anorgasmia primaria las causas más frecuentes tienen que ver con la educación sexual inadecuada, la falta de aprendizaje, el escaso o nulo interés por conocerse sexualmente y las ideas negativas respecto al sexo.

La anorgasmia coital suele ser motivo habitual de consulta en las mujeres que no consiguen el orgasmo con el coito, pero sí con otros tipos de estimulación. No llegar al orgasmo durante el coito no debería ser motivo de preocupación.

Tratamiento
La terapia psicosexual es el tratamiento más eficaz. Es fundamental que la mujer conozca sus genitales y el funcionamiento de su respuesta sexual, para lo cual el aprendizaje y la práctica son los elementos clave. ErosDevice® es un dispositivo aprobado por la FDA para la anorgasmia (actualmente se sustituye por un vibrador).

 

¿Qué debe saber el médico para abordar las disfunciones sexuales?

Los profesionales necesitan estar motivados e interiorizar la sexualidad como una dimensión positiva y fundamental del ser humano, y la educación sexual como el recurso necesario para los pacientes.

Para abordar las disfunciones sexuales, es útil el asesoramiento individualizado. Consiste en ofrecer al paciente información y recomendaciones sobre el trastorno, que se adapten a sus características y necesidades, tomando en consideración los aspectos psicosexuales y sus relaciones interpersonales. Es un proceso dinámico que se adapta y se reevalúa según se vaya desarrollando la visita.

¿Qué se necesita saber y hacer para ofrecer asesoramiento sexual?
1. Saber preguntar y favorecer que se pregunte. Ser proactivo: preguntar y saber escuchar. Se puede empezar con preguntas abiertas que generalicen situaciones, utilicen estadísticas o expliquen rutinas habituales del terapeuta a la hora de realizar su labor asistencial.
2. Disponer de información objetiva y científica sobre sexualidad.

  • Se debe proporcionar la siguiente información:
  • Información objetiva y adecuada al lenguaje de la paciente.
  • Explicación del problema.
  • Anatomía y fisiología de la respuesta sexual.
  • Mensajes positivos y de bienestar, de reconocimiento del derecho al placer y activación de circuitos de recompensa.

3. Poseer habilidades terapéuticas sencillas para poder orientar y, en algunos casos, resolver problemas sexuales y de relaciones de pareja. En el asesoramiento hay que ofrecer orientaciones prácticas adaptadas a cada caso en particular:

  • Técnicas para incrementar la conciencia corporal (ejercicios de Kegel, pensar en sexo de manera positiva, fantasías sexuales...).
  • Potenciación sensorial en pareja, habilidades eróticas (masajes sensoriales y eróticos, sexualidad lúdica).
  • Aumentar el tiempo de interacción de ocio: caminar juntos, cenar un día al mes...

4. Prescripción de un tratamiento farmacológico si se considera necesario.
5. Visita de seguimiento: a los 2 o 3 meses, recomendar una visita con la pareja.
6. Disponer de una red de profesionales para la derivación, en caso necesario.

¿Cuándo derivar?
En el caso de que no hubiera resultados, porque se observaran problemas de pareja o trastornos psicológicos, se ha de derivar el caso a especialistas en terapia sexual y de pareja.

¿Qué grado de evidencia hay sobre los principales tratamientos de las disfunciones sexuales?

Independientemente del tratamiento específico de las disfunciones sexuales, el asesoramiento psicosexual es la herramienta fundamental en la intervención terapéutica de las disfunciones sexuales masculinas y femeninas.

El tratamiento farmacológico debe ser restringido a las mujeres diagnosticadas de disfunciones sexuales y para quienes las intervenciones no farmacológicas hayan resultado ineficaces.

CURSO TEMA 4 disfunciones

Bibliografía
Cunningham GR, Rosen RC, Snyder PJ, O’Leary MP, Martin KA. Overview of male sexual dysfunction. UpToDate. 2015.
Female Sexual Health Consensus Clinical Guidelines. J Obstet Gynaecol Can. 2012; 34(8): 1S-56S.
http://psychiatryonline.org/pb/assets/raw/dsm/pdf/Spanish_DSM-5%20Coding%20Update_Final.pdf
http://www.aeem.es/documentos/menoguias/menoguiavidaysexo.pdf
http://www.aeu.es/UserFiles/12-guia_clinica_disfun_sexual_masculina.pdf
http://www.asesa.org/attach/admin/pro_documentos/Documento_de_Consenso_sobre_DE.pdf
https://www.cgcom.es/sites/default/files/guia_sexo.pdf
Molero F, La Calle P, Fernández I. Guía clínica de sexualidad femenina y salud vaginal. Avanzando en el conocimiento. 2014; ISBN: 978-84-15950-34-9.
Molero F. Counselling en sexualidad femenina y masculina. Barcelona: Ediciones Mayo, 2014.
Organización Mundial de la Salud. Defining sexual health: report of a technical consultation on sexual health, 28-31 January 2002, Ginebra: OMS, 2006.
Shifren JL, Barbieri RL, Falk SJ. Sexual dysfunction in women: epidemiology. UpToDate. 2015.

 

en la consulta

 

en la consulta2

en la consulta3

7DM869 FICHA CURSO TEMA 4

Valora este artículo
(2 votos)
Tema 4. Disfunciones sexuales: Detección, enfoque y tratamiento - 5.0 out of 5 based on 2 votes

Directora del Institut de Sexologia de Barcelona y del Instituto Iberoamericano de Sexología. Coordinadora del máster de sexología clínica y salud sexual de la Universidad de Barcelona

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

Comunidad