María, de 54 años de edad, acude a su consulta para solicitar consejo porque está pensando en comenzar a hacer ejercicio.

Usted piensa en… Y encuentra que… Tiene el siguiente efecto sobre su opción
-2 -1 0 +1 +2
Abordar el asunto en una intervención intensiva específica en las próximas 1-2 semanas La paciente expresa reticencias a fijar una cita tan pronto
Derivar a la paciente para realizar una valoración funcional previa La paciente tiene un IMC de 30,3 kg/m2 y ha dejado de fumar el mes antes
Diseñar con ella un programa individualizado de ejercicio La paciente refiere que dispone de poco tiempo libre
Aconsejarle que haga por su cuenta una actividad física que le apetezca especialmente La paciente ha decidido hacer baile aeróbico Su padre falleció de infarto miocárdico más o menos a su edad
Abordar con la paciente la reducción de períodos sedentarios La paciente compagina las tareas del hogar con su labor como administrativa y acaba el día muy cansada

–2: Excluye totalmente la hipótesis.
–1: Hipótesis menos probable.
 0: Sin impacto sobre la hipótesis (efecto neutro).
+1: Hipótesis más probable.
+2: Confirma totalmente la hipótesis.

Comentarios

  • Si la paciente no está totalmente decidida a modificar su conducta de manera inmediata, el objetivo debe ser dejar abierta la posibilidad futura de hacerlo, manifestando claramente nuestra disposición a ayudarla cuando llegue el momento; se trata de darle tiempo para que madure su motivación para el cambio, una motivación que está determinada por múltiples factores personales e interpersonales, familiares, laborales, sociales, etc.
  • Disponer de una valoración funcional previa al inicio de un programa de ejercicio siempre es recomendable; además, en este caso estaríamos ante una paciente exfumadora reciente (<6 meses) y obesa (IMC >30 kg/m2), por lo que ya de entrada presentaría dos factores de riesgo cardiovascular (riesgo medio o B). En esta situación, según la intensidad de la actividad elegida, la valoración funcional sería deseable (en caso de intensidad moderada) o exigible (en caso de intensidad vigorosa).
  • La alegación de falta de tiempo libre por parte de la paciente no debe ser un impedimento para proponer un programa de actividad física. Al contrario, hay que ayudarla a encontrar el tiempo y las actividades apropiadas.
  • El baile aeróbico (de alto impacto) es una actividad de intensidad vigorosa (>6 MET), por lo que, aunque el riesgo de la paciente sea bajo, debe incluirse desde el inicio en un programa como mínimo asesorado (nunca sin supervisión o libre). En este caso concreto, el antecedente de muerte precoz de un familiar varón de primer grado constituye un factor de riesgo añadido, que en caso de sumarse a otro cualquiera (por ejemplo, un probable sedentarismo), elevaría el riesgo de la paciente a medio, en cuyo caso debería hacerse de forma supervisada.
  • El parámetro que mejor define la conducta sedentaria es el hecho de pasar periodos de 2 o más horas seguidas con un gasto energético inferior a 1,5 MET (p. ej., sentado) durante las horas activas del día. La elección de este intervalo de tiempo se basa en la evidencia disponible acerca del riesgo cardiovascular asociado a dicha situación. En este caso, dado el tipo de trabajo de la paciente, es muy probable que esa condición se cumpla de sobra, independientemente de que además lo compagine con las tareas domésticas. Por otra parte, al ir mejorando el nivel de actividad física, es de esperar que se reduzca la sensación de cansancio.