alfasigma-7dm
komunicrea-avances-julio


Entrevista con Manuel Anguita sobre insuficiencia cardiaca

Manuel Anguita. Presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Médico adjunto del Servicio de Cardiología. Hospital Universitario Reina Sofía. Córdoba

«En los últimos años ha aumentado el número de hospitales con estructuras específicas para organizar la atención a la insuficiencia cardiaca»

–¿Cómo describiría el impacto que tiene la insuficiencia cardiaca en la población mundial?
En términos generales, se está empezando a considerar la insuficiencia cardiaca una epidemia, no sólo en cardiología sino en todo el ámbito de la medicina. Esto está relacionado con dos aspectos. Por una parte, con el aumento de la edad de la población, puesto que se trata de una enfermedad asociada a la edad; por otra, con la mejora del tratamiento del resto de cardiopatías, sobre todo las agudas. Esta mejora del tratamiento ha conducido a que los pacientes con síndromes coronarios agudos, arritmias, etc. no fallezcan como ocurría en el pasado. Se ha conseguido una reducción muy importante de la mortalidad, pero pueden quedar con cierto grado de disfunción cardiaca que finalmente se traduce en el desarrollo de insuficiencia cardiaca. La suma de estos dos factores ha hecho de esta enfermedad un gran problema de salud en todo el mundo occidental.

–Desde la SEC se demanda que todos los hospitales cuenten con unidades o programas de insuficiencia cardiaca. ¿En qué medida pueden mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes?
Muchos estudios han demostrado que esta forma de organización de la asistencia a la insuficiencia cardiaca a través de programas específicos y unidades con personal especializado da lugar a una disminución de rehospitalizaciones y a una mejora de la calidad de vida de los pacientes. Incluso algunos estudios y metaanálisis muestran una reducción de la mortalidad y de los costes. Todas las guías de práctica clínica recomiendan estos programas, que constituyen uno de los objetivos de la SEC. Es algo que, además, se está consiguiendo, ya que ha aumentado en los últimos años el número de hospitales que han creado estructuras específicas para organizar la atención a la insuficiencia cardiaca.

–En cuanto a tratamientos, ¿qué novedades han aparecido en los últimos años y qué resultados ofrecen?
La insuficiencia cardiaca es uno de los campos de la medicina en los que se han producido más avances. Se ha conseguido mejorar tanto el pronóstico de los pacientes que es difícil encontrar nuevos fármacos o procedimientos que consigan reducir más la mortalidad. En cualquier caso, hay que destacar un gran avance, en particular para los afectados de insuficiencia cardiaca con fracción de eyección reducida, que es el sacubitrilo-valsartán, que, comparado con los fármacos disponibles antes de su aparición, consigue disminuir aún más la mortalidad. El desafío desde el punto de vista farmacológico en estos momentos reside en conseguir que todos los médicos que tratan la insuficiencia cardiaca sepan manejar bien este nuevo fármaco. En la insuficiencia cardiaca con fracción de eyección conservada no se han producido tantos avances, no han aparecido nuevos fármacos que hayan demostrado reducir la mortalidad ni los reingresos, por lo que se trata de otro de los desafíos de futuro. Hay fármacos que están actualmente en estudio y es posible que más adelante resulten útiles.

–¿Qué papel puede ejercer el médico de atención primaria (AP) en el manejo de esta enfermedad?
El papel del médico de AP debería ser fundamental, dada la gran prevalencia de la insuficiencia cardiaca, puesto que no hay cardiólogos e internistas suficientes para atender todas las revisiones de todos los pacientes afectados por esta enfermedad. Los especialistas en cardiología o medicina interna nos centramos en determinados momentos de su evolución, como son el diagnóstico, la instauración del tratamiento, la estratificación del riesgo o el tratamiento de las descompensaciones durante los ingresos, pero cuando los pacientes están estables deben ser los médicos de AP los encargados de llevar a cabo el control. Su papel es también muy importante en la prevención de la enfermedad, controlando los factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo, la diabetes, la hipercolesterolemia, etc. El problema es que el manejo de esta enfermedad es muy complejo y requiere una formación muy específica. De ahí que sea también importante que los médicos de AP que tengan más interés en esta enfermedad se integren en las unidades de insuficiencia cardiaca y trabajen en ellas junto a los especialistas hospitalarios.

Valora este artículo
(0 votos)

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad