ACTUALIDAD



Los IV Premios Nacionales de Genética, organizados por la Fundación Pryconsa y la Sociedad Española de Genética (SEG) y dotados con 8.000 euros han sido otorgados a Andrés Moya Simarro y José Ignacio Cubero Salmerón, en las categorías de investigación en Genética Básica e Investigación en Aplicaciones de la Genética, respectivamente. .

Andrés Moya, catedrático de genética en la Universidad de Valencia, y director del Centro Superior de Investigación en Salud Pública (CSISP) de la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana, ha sido premiado en la categoría de Genética Básica por sus aportaciones innovadoras al conocimiento de la evolución de Drosophila y de los virus, la simbiosis entre bacterias y pulgones y la diversidad de las bacterias que pueblan nuestro cuerpo. Ha caracterizado poblaciones de virus y su transmisión por contagio, ha analizado los genomas celulares más pequeños y ha descrito la complementariedad metabólica entre distintos organismos.

En la categoría de Aplicaciones de la Genética, el jurado ha premiado a José Ignacio Cubero, catedrático de Genética de la Universidad de Córdoba, por su contribución a la mejora genética de plantas, especialmente las leguminosas de la agricultura mediterránea, que no han recibido la atención que merece su papel en la alimentación humana. Ha abordado problemas muy diversos, como la calidad, el rendimiento y la resistencia a enfermedades y plagas, y ha obtenido nuevas variedades cultivadas. Se destaca también su labor docente, personal y publicada, su impulso a la investigación agraria y la conservación de recursos genéticos en países africanos y asiáticos y su interés por la historia de la agricultura.

Leer más ...
Valora este artículo
(0 votos)


Uno de cada cuatro ciudadanos (el 73,3%) considera que el sistema sanitario español funciona bien o bastante bien. Así lo revelan los resultados del Barómetro Sanitario 2011, publicado hoy por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Esta encuesta, elaborada en base a 7.800 entrevistas a españoles mayores de edad, tiene como objetivo conocer la opinión de los ciudadanos, para tomar en consideración sus expectativas como un elemento esencial para establecer las prioridades de las políticas de salud.

Al igual que en los años precedentes, el Barómetro revela que la Sanidad es el área de mayor interés para los ciudadanos. En cuanto al sistema sanitario público, los españoles lo califican con una nota de 6,59, la más alta en los últimos años. La buena opinión de los ciudadanos sobre el sistema público se observa también cuando se les pregunta si elegirían los servicios públicos o privados para ser atendidos. Seis de cada diez optarían por los públicos en primaria, pediatría, ingresos hospitalarios y urgencias. La tecnología y la capacitación de los profesionales son los motivos principales aducidos por los encuestados.

Siete de cada diez encuestados visitaron a su médico de familia en el último año. En este grupo, el 86,6% asegura que la atención recibida por su médico de familia fue buena o muy buena. Entre los aspectos mejor valorados destacan la cercanía de los centros, calificada con un 8,08, y la confianza en los profesionales, puntuada con un 7,77.

En cuanto a las urgencias, casi un tercio de los encuestados tuvo que acudir a estos servicios en los 12 meses precedentes a la entrevista. El 80,4% de ellos asegura que fueron atendidos bien o muy bien, y el 67,4% señala que la atención se llevó a cabo con rapidez.

Pese a la buena valoración de los servicios sanitarios públicos, los ciudadanos reconocen que se enfrentan a problemas. El 70,8% de los ciudadanos cree que estos servicios se utilizan, en ocasiones, de forma innecesaria o demasiado. En concreto, el 41,2% cree que con frecuencia se acude sin que sea necesario, y el 29,6 opina que se hace de forma abusiva.

Además, casi uno de cada cuatro ciudadanos (el 23,7%) admite que guarda en su domicilio envases enteros de medicamentos recetados por un facultativo. Si se extrapolan los datos, puede calcularse que hay alrededor de 45 millones de envases de medicamentos recetados guardados sin abrir en los hogares españoles. El motivo principal que aducen para almacenar fármacos (48,6%) es que han sido recetados por adelantado. En segundo lugar, el 35,3% señala que cambió el tratamiento antes de que llegara a usarlos.

En cuanto a las diferencias en la prestación sanitaria entre Comunidades Autónomas, en 2011 crece la proporción de los ciudadanos (84,7%) que considera que las CC AA se deberían poner de acuerdo entre sí a la hora de ofrecer nuevos servicios a los ciudadanos. El hecho de residir en distinta autonomía es percibido por los ciudadanos como el principal factor que puede hacer que no se accedan a los mismos servicios.

El Barómetro Sanitario también aborda la información que facilitan los servicios sanitarios públicos. En este punto, el aspecto mejor valorado son las campañas dirigidas a la población sobre problemas de salud, que son calificadas con un 5,58.

Leer más ...
Valora este artículo
(0 votos)


El 12 de septiembre se celebró en toda Europa el Día de Acción contra la Migraña, una fecha que tiene como objetivo concienciar sobre una enfermedad que afecta a la calidad de vida de 3,5 millones de personas en España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Con una prevalencia del 12-13% que, en caso de las mujeres se eleva al 17-18%, afecta principalmente a personas de entre los 20 y 50 años. «Puesto que las crisis migrañosas son muy incapacitantes e imprevisibles, y suelen afectar a personas que se encuentran en el periodo de mayor productividad laboral, esta enfermedad supone un considerable impacto económico», asegura Samuel Díaz Insa, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN. De hecho, la Sociedad Española de Neurología estima que la migraña conlleva a la perdida de entre 8 y 16 días al año de trabajo (de media) por paciente, lo que supone un coste anual de 2.000 millones de euros, calculando los costes directos e indirectos del absentismo y de la perdida de la productividad laboral.

Pero además del impacto de la actividad laboral del paciente, es una enfermedad con un gran impacto en la calidad de vida de quien la sufre, afectando a las esferas sociales, personales y familiares: el 42,5% de los pacientes sufren discapacidad de moderada a grave. A pesar de ello, un 20-25% de las personas que padecen migraña nunca ha consultado su dolencia con el médico y un porcentaje aún mayor (un 50%) abandona el seguimiento tras las primeras consultas. Además, y según un estudio presentado en la última Reunión Anual de la SEN, un 14% de los pacientes ni siquiera llega a comprar los medicamentos que se les receta.

«Es muy importante diagnosticar los casos de migraña adecuadamente, no solo porque automedicarse o seguir un tratamiento inadecuado puede llevar a cronificar más el problema, sino porque varios estudios han relacionado la migraña con la depresión, con ansiedad o con un ligero aumento del riesgo cardiovascular», explica . Samuel Díaz Insa. «Son estos casos los que necesariamente deben ser seguidos y valorados por un neurólogo».

Aunque la predisposición a la migraña tiene un carácter genético, de hecho, recientemente, un equipo español ha identificado los cuatro genes que predisponen a sufrir cerca del 70% de los casos de migraña más común, son los factores ambientales los desencadenantes de las crisis y los que determinan la frecuencia. El estrés emocional es el desencadenante de crisis más frecuente, en un 58,6% de los casos, seguido de la alteración del ritmo de sueño (35,1%) o de factores dietéticos como ayuno prolongado (16,7%), consumo del alcohol (10,6%) o la determinada ingesta de alimentos (10,5%). En el caso de las mujeres, un 50,9% de las pacientes refieren la aparición de las crisis coincidiendo con el ciclo menstrual; además los anticonceptivos orales suelen ser un factor de agravación para la migraña.

«Conocer los factores precipitantes de los ataques de migraña y evitarlos, es el primer paso en el tratamiento. Así pues, intentar tener un ritmo regular de sueño, practicar ejercicio de forma habitual, mantener una alimentación equilibrada evitando aquellos alimentos que hayan podido desencadenar ataques en alguna ocasión y, sobre todo, huir del estrés, es fundamental», comenta Samuel Díaz Insa. «También es importante tener en cuenta que en la mayoría de los pacientes con migraña no existe un claro desencadenante en la alimentación, por lo que no es aconsejable prohibir largas listas de alimentos porque sí, ya que lo único que conseguiremos es una disminución en la calidad de vida de nuestros pacientes».

Pero además, existe una amplia variedad de tratamientos verdaderamente útiles para atajar las crisis de migraña. «El principal avance fue el desarrollo de los triptanes, ya que fueron los primeros fármacos realmente selectivos para su tratamiento sintomático y ya se ha generalizado el uso de la toxina botulínica para el tratamiento de la migraña crónica» señala . Samuel Díaz Insa. «En todo caso hay que tener en cuenta que no todos los tratamientos funcionan de la misma manera en todos los pacientes. Ésta es otra razón por lo que es importante acudir a un especialista para su diagnóstico: la personalización terapéutica, identificando los tratamientos preventivos más adecuados y las medidas que se deben tomar ante la aparición de una crisis, es fundamental».

Leer más ...
Valora este artículo
(0 votos)

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más
información

 

 

Comunidad