alfasigma-7dm


Déficit de vitamina D: con el sol no basta

El 90% de la vitamina D proviene de la exposición al sol, mientras que solo el 10% proviene de la dieta.

 

 

 

 

España es uno de los países europeos donde disfrutamos de más horas de sol al día. No obstante, recientes estudios médicos revelan que más del 40% de los españoles menores de 65 años y más del 80% de la población sénior sufren déficit de vitamina D en su organismo. Un porcentaje muy elevado, más si tenemos en cuenta que este nutriente se obtiene por la exposición solar (90%) y, en segundo lugar, por algunos alimentos básicos (10%).

Laboratorios Gebro Pharma ha organizado una jornada Gebro Health Talks para abordar esta problemática, en el que han participado Josep Blanch, Jefe de sección del Servicio de Reumatología, Coordinador de la Unidad de Metabolismo Óseo del Hospital del Mar y Presidente de la SEIOMM (Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral), y Núria Fernández, nutricionista del Club Metropolitan Iradier y Laura Veraguas, Head Chef del Club Metropolitan Iradier.

La vitamina D (calcifediol) es un nutriente básico para la salud de los seres humanos. Su función más importante es mantener los niveles sanguíneos adecuados de calcio y fósforo, necesarios para la normal mineralización ósea, la contracción muscular, la conducción nerviosa y el correcto funcionamiento de numerosos procesos celulares y metabólicos.

El déficit de vitamina D tiene consecuencias importantes tanto en niños como en adultos. En lactantes y niños está estrechamente vinculado al raquitismo y en adolescentes puede propiciar un menor y retardado crecimiento. En adultos, aumenta el riesgo de perder volumen de estructura ósea, tendiendo a producirse episodios de osteoporosis por descalcificación, o también puede darse desmineralización ósea, lo que podría producir osteomalacia.

Por otro lado, también se cree que la vitamina D contribuye a un mejor estado de ánimo y en la prevención de enfermedades autoinmunes. No obstante, todavía no hay estudios concluyentes al respecto.

La realización de una analítica permite determinar la concentración de vitamina D en el plasma sanguíneo de una persona. Mayoritariamente, se acepta como nivel normal una 25[OH]D ≥30 ng/ml; nivel insuficiente entre los 30-20 ng/ml y nivel deficiente <20 ng/ml.

“Hay una discusión científica no cerrada sobre este tema. Desde la SEIOMM, escogemos como adecuado un valor mayor de 30ng/ml, ya que en este índice los niveles de la hormona paratiroidea (PTH), que es la encargada de controlar los niveles de calcio en el cuerpo, se mantienen estables.”, ha explicado Blanch.

Con el sol no basta

Actualmente existe un aparente déficit generalizado de vitamina D en los países industrializados, que se ha descrito como una pandemia con repercusiones en salud pública. Contrariamente a la idea extendida, en España también existe insuficiencia y deficiencia de vitamina D en todas las edades estudiadas y en ambos sexos, similar a la existente en todo el mundo, incluyendo regiones muy soleadas, y a la registrada en otros países de la cuenca del Mediterráneo con similares posibilidades de exposición al sol. Según recientes estudios médicos, más del 40% de los españoles menores de 65 años y más del 80% de la población sénior sufren déficit de vitamina D en su organismo.

Este dato se asocia a una baja exposición de la piel a la luz solar, principal fuente de vitamina D, y al hábito del uso de cremas fotoprotectoras, así como también a una dieta pobre en alimentos que contengan dicha vitamina. Existen también otros factores externos como las condiciones ambientales, sobre todo la elevada contaminación en las ciudades, y múltiples factores personales, como son la edad, el estilo de vida, el tipo de piel o el consumo de fármacos.
La principal fuente de vitamina D es el sol. Solo una pequeña parte proviene de la dieta, siendo relativamente pocos los alimentos que tienen de forma natural cantidades sustanciales de vitamina D.

Las principales fuentes nutricionales naturales son los ácidos grasos del pescado marino, siendo el salmón el más destacado, juntamente con el atún, la caballa y la sardina. También los moluscos, los crustáceos y derivados, y el aceite de hígado de bacalao. La yema del huevo, la mantequilla, el hígado y otras vísceras, aunque su consumo es escaso debido a su alto contenido en colesterol, y las setas, que también aportan cantidades de vitamina D, aunque en menor medida.

Con todo, una buena opción para mejorar los niveles de vitamina D a partir de la dieta es consumir alimentos funcionales. Estos son alimentos básicos que la industria alimentaria enriquece con este nutriente. Los más comunes son la leche, la mantequilla, la margarina y los cereales de desayuno. Los suplementos farmacológicos también son una opción eficiente.

Valora este artículo
(1 Voto)
  • Modificado por última vez en Martes, 05 Junio 2018 15:20
Déficit de vitamina D: con el sol no basta - 5.0 out of 5 based on 1 vote

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad