alfasigma-7dm


En 2016 hubo 495 agresiones a médicos

En torno al 55% de las agresiones se produjeron en atención primaria y el 27% en hospitales.

Bajo el lema “Ante las agresiones a sanitarios, tolerancia cero” y el hashtag en redes sociales #stopagresiones el Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC), que se puso en marcha hace siete años, ha presentado los datos de violencia registrados en 2016 que ascienden a 495 casos frente a los 361 del año anterior, lo que supone un aumento del 37,12%.

En este último año, los datos registrados revelan un notable crecimiento de estas conductas violentas en el ámbito sanitario (354, 344, 361 y 495 agresiones en 2013, 2014, 2015 y 2016), lo que supone un repunte en la tendencia descendente desde 2010 (451), año en el que se creó el Observatorio Nacional de Agresiones.

La corporación colegial considera positivo que este tipo de conductas violentas se comuniquen, aunque lamenta que, en muchos casos, tienen relación con situaciones que se vienen denunciando como la masificación de las urgencias, la falta de equidad en la atención sanitaria, el aumento de las listas de espera o la precariedad laboral de los profesionales.

Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y/o vejaciones centran la mayor parte de las 2.914 agresiones que han sufrido los médicos en el ejercicio de su profesión en toda España en los seis últimos años, según los datos del Observatorio. De los 495 casos de violencia que se contabilizaron en 2016, el 13,4% de ellos acabó con lesiones, un 28,6% menos que el año anterior, el 45,7% fueron insultos y el 40,9% amenazas.

El testimonio de médicos agredidos
El acto ha contado con los testimonios de Francisco Devesa y Abel Saldarreaga, que han sufrido varias agresiones verbales y también físicas en el ámbito de su trabajo, en Valencia y Cádiz, respectivamente. Relataron que, según su experiencia y la de otros casos cercanos, las agresiones suceden cuando los pacientes reclaman que se les atienda antes o por disconformidad con el criterio médico, denegación de una prueba que solicitan o por exigencia de ingreso. Expusieron que, en estas situaciones se llega con facilidad al insulto y a la amenaza y, de ahí, a la agresión.

Francisco Devesa, médico residente del Hospital General de Valencia, sufrió una paliza a las puertas del centro donde trabaja. Denunció la agresión y ahora, mientras está a la espera de que se celebre el juicio, cuenta su caso con el objetivo de dar visibilidad a la situación y anima a otros compañeros a que denuncien casos similares. “Un paciente y su hijo se abalanzaron sobre mí y me golpearon con el casco de la moto en la cabeza y me dieron puñetazos por todo el cuerpo”, relata. “Una pareja de adolescente presenció los hechos y llamó a la policía”, explica Devesa. Cuando llegaron los agentes, el médico tenía la cara ensangrentada y apenas podía articular palabra debido al nerviosismo que le generó el episodio. Una brecha en la cabeza, golpes y contractura cervical fueron las consecuencias físicas de la agresión. El facultativo subraya que a nivel psicológico sufrió ataques de ansiedad y miedo a volver al puesto de trabajo.

El médico había atendido al paciente en Urgencias, donde entró gritándole y exigiendo que le realizaran un TAC como primera prueba complementaria. Al comentarle que no estaba indicada por los síntomas que presentaba, el paciente aumentó su enfado. Devesa señala que ante este tipo de sucesos se siente miedo, “porque además de agredirme, me amenazaron de muerte”. “Lo que más duele es la respuesta de los que se supone que tenían que haber velado por mi protección desde mi hospital, de los que no he recibido ningún tipo de apoyo”. De hecho, “el jefe de Urgencias solo me pidió que fuera más empático y que utilizara la inteligencia emocional con los pacientes, y concluyó recomendándome que reflexionara sobre qué es lo que había hecho yo mal para que desencadenara en esta situación”, asegura.

Abel Saldarreaga sufrió la agresión de un paciente de 23 años en un centro sanitario rural de Cádiz un día que no había demoras ni pacientes en los pasillos. El joven entró nervioso en la consulta, cerró la puerta, exigió que le atendiera y gritó: ¡esto es una puta mierda! El médico advirtió la situación de peligro y, mientras el agresor movía el mobiliario con violencia, trató de salir de la sala para evitar cualquier contacto que el paciente pudiera interpretar como una provocación.

El paciente le propinó un puñetazo en el pecho y una patada en el abdomen y le amenazó de muerte. El facultativo lo puso en conocimiento de la Policía, denunció y se puso en contacto con el Colegio de Médicos de Cádiz. El médico confiesa que tras la agresión se sintió bloqueado, con miedo, incluso barajó la posibilidad de cambiar de centro de salud.

Cuando se acercó la fecha del juicio, el abogado del agresor quiso negociar para evitar que entrara en la cárcel, puesto que tenía antecedentes. Saldarreaga no quiso que el joven entrara en prisión por este motivo; condenaron al paciente con una pequeña multa económica y se dictó una orden de alejamiento. Tiempo después, el médico agredido, que vive en la misma localidad donde ocurrieron los hechos, se ha encontrado con su agresor, que ha adoptado una actitud desafiante y chulesca.

Los datos de 2016
Los datos de violencia registrados en 2016 ascienden a 495 casos frente a los 361 del año anterior, lo que supone un incremento del 37,12%.

Por comunidades autónomas, las que han registrado un mayor número de agresiones denunciadas en los colegios han sido Cataluña (109), Andalucía (102) y Madrid (99), aunque la incidencia mayor por mil colegiados se ha producido en Melilla, Extremadura y Ceuta.

Del estudio, se desprende un porcentaje mayor de agresiones a mujeres según sexo: el 58,38% de los agredidos son mujeres y el 41,62% hombres. En cuanto al ámbito sanitario de ejercicio, sigue siendo el público donde se producen la gran mayoría de este tipo de conductas violentas, con un 87% de los casos, mientras que en el sector privado se han producido el 13%, experimentando este último un ligero descenso respecto al año anterior (14%).

Por sexo, en el sector público, el 58% de los agredidos son mujeres y el 42% hombres y, en el sector privado, el 48% fueron hombres y el 52% mujeres.
Sobre el ámbito donde se produce la agresión, sigue siendo la Atención Primaria la que se lleva la mayor parte (55%), frente a la Hospitalaria (17%); las urgencias hospitalarias y de Atención Primaria tienen un porcentaje de un 10% y un 18% cada una de ellas.

De los agresores, el 71,5% son pacientes, el 26,6% son familiares y el 1,8% pacientes desplazados.

En cuanto a las causas principales de las agresiones, el 42,8% se producen por discrepancias en la atención médica; el 15% por el tiempo en ser atendido; el 11,1% por no recetar lo propuesto por el paciente; el 11,1% por discrepancias personales; el 9,3% por informes no acordes a sus exigencias; el 6,3% en relación a la incapacidad laboral; el 4,5% por el mal funcionamiento del centro; y el 18% por otras causas.

Del total de agresiones, en el 13,4% de los casos provocaron lesiones, de las cuales el 41,2% fueron físicas y el 41,2%, psíquicas y el 16% conllevaron baja laboral, cifra similar al 15,5% del año anterior.

En 2016, desde el Observatorio se analizaron 76 sentencias, de las cuales, 56 fueron condenatorias; 16 absolutorias y en 4 se llegaron a acuerdos. 64 fueron falladas como delitos leves; 9 como delitos graves y 9 como falta por lesiones, amenazas, maltrato o falta de orden público.

De todas ellas, a 18 se ha impuesto prisión y 27 conllevaron privación y derecho de inhabilitación; y la mayor parte; 48, multas, en la mayoría de los casos, de una cuantía insignificante; 7 medidas de seguridad y otras 7 diversos tipos de pena. El análisis de estas sentencias muestra una gran variabilidad en la falta de unificación de criterios por parte de los órganos judiciales a la hora de tipificar las agresiones por lo que el Observatorio trabaja para que se unifique la tipificación judicial en todas las comunidades

Valora este artículo
(0 votos)
  • Modificado por última vez en Viernes, 17 Marzo 2017 08:29

Deja un comentario

Siete Días Médicos es una web para profesionales sanitarios.
En ningún caso se publicarán ni se responderán consultas médicas realizadas por pacientes.

BOTON LOGO 7DMLa revista Siete Días Médicos y su web son un producto de Ediciones Mayo S.A. destinado a los profesionales de la atención primaria. Los contenidos de la revista y la web requieren de una formación especializada para su correcta interpretación. En ningún caso la información proporcionada por Siete Días Médicos reemplazará la relación de los profesionales médicos con los pacientes.

Web Médica Acreditada. Ver más información

 

 

Comunidad